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miércoles, 30 de noviembre de 2011

“La parte psicológica es un 70% de la preparación en deportes individuales”

Javier Viglizzo es Preparador Físico del Comité Olímpico Argentino. Además, es Profesor de Educación Física recibido en la Universidad de Córdoba. La mayor parte de su trabajo la realiza en Santa Rosa (La Pampa), su ciudad natal.

- ¿Cómo empezaste con el deporte y como es tu trabajo?
- Tengo una experiencia deportiva que considero importante para lo que es el ámbito de la provincia de La Pampa ya que tengo la posibilidad de entrenar a deportistas de primera línea de nuestra región. La mayor parte de los deportistas que he entrenado, hasta ahora, han sido de deportes de carácter individual. Aunque también he trabajado en deportes grupales. Pero principalmente me dedico al boxeo, al golf, entre otros. Los deportes grupales los he trabajado siempre en forma individual. En el caso del softball entrené personas para un puesto específico: pitcher.

- En la preparación física de los deportistas en disciplinas individuales, ¿crees que es importante la psicología deportiva?
- Personalmente estoy muy convencido de que la psicología es casi un 70 % de la preparación en este tipo de deportes. El hecho de estar solo ante una situación de estrés que implica el deporte necesita de un grado de concentración muy alto, de una fortaleza interna mayor que en los deportes grupales para afrontar las derrotas y también saber ubicarse o estar bien preparado cuando llegan los momentos de triunfos. Considero que es muy importante el aporte que la psicología del deporte puede hacer en este caso.

- ¿Qué puntos consideras fundamentales para trabajar?
- Como te decía, las frustraciones se sufren mucho más, las victorias se disfrutan en soledad. Generalmente los deportistas viajan solos afuera, a veces hasta ni siquiera con un entrenador.

- ¿Un entrenador podría ocupar el lugar del psicólogo?
- Los entrenadores no saben cómo responder ante esas situaciones. Creo que la preparación mental, la motivación, las expectativas y cómo trabajar todo eso son cosas muy importantes en las que debe estar involucrado un psicólogo que se dedique al ámbito deportivo. Considero que los procesos previos para trabajar con la motivación y con la ansiedad también influyen directamente sobre la preparación del deportista. Sobre la preparación física, sobre la preparación técnica, sobre las lesiones.

- ¿Recordás algún caso puntual?
- Me ha pasado de tener que estar entrenando a boxeadores previo a una competencia por el título del mundo y no sentían dolor, ni cansancio, ni fatiga… Y, al final, la pelea por un motivo “x” se caía y automáticamente se lesionaban. Entonces al no tener un psicólogo que esté trabajando con ellos, se hacía difícil saber cómo afrontar esta realidad. Por eso, creo que la mayoría de las veces he optado por aconsejarles que tengan un psicólogo personal. Tener en cuenta que si ganan no son los mejores del mundo y si pierden no son los peores. Si bien la vida de ellos pasa por ese lado, sobre todo con los deportistas más chicos. Pero deben saber dónde están parados y cómo afrontar cada una de las situaciones que se les van planteando. Uno como preparador físico o entrenador muchas veces tiene o entiende qué le puede decir pero sabe y conoce sus propias limitaciones, entonces creo que el psicólogo es fundamental en este proceso de trabajo.

- ¿Cuál es tu visión acerca de la preparación de los deportistas?
- Considero que el abordaje del deportista debe ser multidisciplinario. Todas las ciencias puedan aportar algo al deportista. Todo es significativo para los procesos del entrenamiento. Y ese abordaje, además de ser multidisciplinario, tiene que ser interdisciplinario que es sumamente importante para el desarrollo del individuo. Es un poco difícil hacerle entender a los deportistas la importancia que tiene la psicología del deporte o las ciencias. Es difícil hacerles entender la importancia de contar con un médico, con un kinesiólogo, con un preparador físico o con un nutricionista hasta que trabajan en ellos y sienten que realmente obtienen un resultado beneficioso para los aspectos deportivos, mentales y físicos.

- Hace poco más de un año se realizó en tu ciudad la primer Clínica de Hockey, ¿cómo fue la experiencia?
- La idea era hacer cosas novedosas, basadas en el fútbol y el hockey, para que todo lo que se haga en el Club (La Barranca) sume para su crecimiento. Lo importante es que sirva para el crecimiento del deporte de la provincia de La Pampa. Partiendo de esto surgió la idea de organizar una clínica de hockey que nunca se había hecho ni en Santa Rosa ni en la provincia, a través del aporte de dos jugadoras de élite del seleccionado argentino, como son Jorgelina Rimoldi y Mariné Russo. Pero no nos alcanzaba sólo con hacer una clínica de este estilo, nosotros queríamos dar un salto de calidad entonces planteamos la posibilidad de decir que a la parte deportiva, técnica, táctica y estratégica del hockey, debíamos sumarle los campos de psicología del deporte, nutrición y preparación física.

lunes, 21 de noviembre de 2011

“Nada era del individuo, a no ser unos cuantos centímetros cúbicos dentro de su cráneo”

La frase citada en el título fue extraida del libro 1984, de George Orwell, y puede asociarse con lo que le pasa a un hincha fanático cuando, justamente, este fanatismo lo domina. Esos centímetros cúbicos que manejan todo en una persona, pasa a segundo plano y deja de ser importante cuando la locura por los colores toma protagonismo. El desastre se genera cuando un conjunto de individuos sufre este efecto al mismo tiempo y en un único lugar. El fútbol llevado a la exigencia máxima genera estados emocionales distintos a los de cualquier otra situación de la vida.


La pasión no tiene explicación científica ni academica. Este deporte genera emociones excepcionales que no responden a un patrón normal que pueda ser generado por otro evento. Es diferente a lo que producen otras disciplinas, esto depende de una cuestión cultural en países con una orientación muy marcada hacia este deporte como Argentina y Brasil, porque existe la necesidad de ver algo espectacular con lo que identificarse, como la historia de un equipo o un jugador. Esto tiene directa relación con la necesidad de identidad, lo que genera una relación pasional, muy fuerte.

Nuevamente toma un lugar preponderante la represión. Todos esos sentimientos guardados afloran cuando lo inconsciente le gana a lo que uno cree moralmente correcto. Es indiscutible que la pasión futbolera logra el resurgimiento no solo de pasiones descontroladas sino un despertar nacionalista donde tiene que ver con los orígenes del deporte, que nace con la necesidad de resolver conflictos en enfrentamientos deportivos y no con armas.

Todo tiene que ver con cierto morbo como lo es ver a varias personas enfrentándose por una pelota y sentir un intercambio emocional que empieza con descontrolados latidos del corazón y terminan con lágrimas de alegría o desazón. Porque durante, al menos, esos noventa minutos donde la pelota estará en juego todo el mundo está pendiente de una sola situación y eso hace que el estado de ánimo sea diferente.

Existe un proceso de enojo, de negación y se buscan excusas, la verdad es que los resultados son solo el reflejo de determinado proceso y por eso los procesos son los que llevan a resultados.

El Tano Pasman es un claro ejemplo:

Locuras con Razón: Ese Rifle suena bien


Por esta sección, pasaron diversos casos de deportistas que abandonaron su disciplina por medio del suicidio, otros que fueron arrastrados a la droga o el alcohol… Fernando Pandolfi, El Rifle, se cansó del fútbol, se hartó de las presiones, de los insultos, de los entrenamientos y las concentraciones. De un día para el otro decidió abandonar una exitosa carrera como futbolista, a la temprana edad de 28 años, y dedicarse a lo que le daba felicidad: la música.

“Cuando volví de Italia empecé a tomarme el fútbol de otra manera, responsablemente, pero ya no sentía que era mi vida. Me acuerdo que me compré una criolla y un cancionero y de a poco comencé con la guitarra y a cantar canciones que me gustaban. Empecé a escribir y a ponerle música a esas escrituras”, contaba El Rifle.


 Pandolfi comenzó su carrera futbolística en 1993 con Vélez Sarsfield, donde formó parte del exitoso equipo ganador de varios trofeos a mediados de los noventa, destacándose la Copa Libertadores de América y la Copa Intercontinental. Jugó en El Fortín entre 1993 y el 2000, tras haber tenido un breve paso por el Perugia. Más tarde, desembarcó en el Boca de Carlos Bianchi, quien ya había sido su entrenador en el conjunto de Liniers. En el año 2002, anunció que se retiraba.

Veinticuatro horas después, Fernando subió al escenario del Luna Park, se calzó la guitarra y tocó como invitado estelar de Los Piojos en el cover –ya clásico– de Around & around. Así lo contaba el protagonista: “Me llamó Tavo el sábado a la tarde y me dijo ‘Mirá que vas a tocar, eh...’ No lo podía creer. Era una locura, parecía Sorpresa y media. Hasta me propusieron hacer un solo de armónica, pero con tocar la guitarra me pareció suficiente. Es distinto subir a un escenario que salir a una cancha. Estaba muy nervioso, porque la gente me conocía de un ambiente distinto. Pero todo salió muy bien”.

Hoy en día, alejado del deporte, es líder de la banda de rock Mil Hormigas. Quien alguna vez vio a Pandolfi con la camiseta puesta debería escuchar a su grupo: da lo máximo y disfruta del rock, como alguna vez saboreó ver a la pelota besar la red.

Un tema de la banda del Rifle:
Cicatrices - Mil Hormigas - Video Oficial


lunes, 31 de octubre de 2011

Locuras con Razón: Voló de palo a palo pero no pudo volver a levantarse

Robert Enke en la Seleccion de Alemania
Entre los suicidios más impactantes de los últimos años del fútbol mundial está el del arquero alemán Robert Enke. Destruido anímicamente, se tiró a las vías del tren. Estaba llamado a jugar la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. Los psicólogos hablaron de una extrema presión competitiva. No soportaba las derrotas y cada gol recibido era un golpe letal.

Enke, quien defendió el arco de Benfica y Barcelona, entre otros, y que fue ocho veces internacional con Alemania, no logró sobreponerse a la pérdida de su hija (Lara) y decidió abandonarlo todo a los 32 años. Así, el 10 de noviembre del 2009, Enke se dejo embestir por un tren. Su muerte causó conmoción tanto en su país como en el resto del planeta.
Enke y su hija Lara
"En general, la presión y el estrés son el desencadenante de la depresión. Por un lado esta la presión externa y por otro las grandes expectativas con respecto a uno mismo", explicaba el profesor Götz Mundle, especializado en la depresión y en el llamado 'síndrome del trabajador quemado'. Robert nunca quiso que sus depresiones se conocieran. Su mujer y él adoptaron a otra niña, Leila. La seguridad del portero había aumentado, pero su paranoia encontró otra salida: temía que se conociera su estado depresivo y le quitaran la custodia de su hija. Obviamente se trataba de una fantasía autodestructiva.
Enke con su mujer (Teresa) y su hija Leila
"Hace seis meses, Robert volvió a mi consultorio. Estaba sufriendo otra vez fases depresivas que incluso llegaron a apartarlo de algunos entrenamientos", había dicho Valentín Markser, su psiquiatra personal. En una carta de despedida, según Markser, el jugador pidió disculpas a su familia y a quienes habían tratado su enfermedad por haberles ocultado en los últimos días su verdadero estado para poder adelantar sus planes de suicidio. "Incluso el día del suicidio me llamó y me aseguró que estaba mejor", dijo Markser.

Teresa Enke señaló además que la muerte de Lara los había unido mucho y que por eso ella había creído que otra vez podría ayudar a su marido a salir adelante. "Nos teníamos a nosotros, él tenía el fútbol y teníamos a Leila", dijo la viuda. "Traté de estar a su lado, al final iba con él a los entrenamientos. Creía que con amor podíamos superarlo todo", agregó.

Cientos de fans dejaron flores y velas en conmemoración al arquero  en la entrada del AWD-Arena, donde el Hannover 96 actúa de local. Los equipos en que jugó el alemán realizaron sentidos homenajes en sus partidos.
Funeral de Robert Enke

jueves, 20 de octubre de 2011

“El Pupi Zanetti es un modelo psico-social importante para los deportistas más jóvenes”

Jorge Garzarelli, uno de los psicólogos deportivos más importantes del país, desglosa sus conocimientos y destaca la importancia del seguimiento analítico de los protagonistas. Es profesor de psicología en la Universidad de El Salvador y se especializa en el tratamiento del deporte desde hace veintidós años.


- ¿Qué te llevó a especializarte en psicología del deporte?
- Hacer deporte desde chico. Ski, porque mi familia es del sur. Y, después, como vivíamos cerca del río, remo, natación y luego, buceo. Ahora, con mis 69 años, corro y voy al gimnasio.

- ¿Cómo se te dio por aplicar la psicología en el deporte y como lo hiciste?
- Al ser psicólogo tenés varios campos: el campo clínico, el campo laboral y muchos otros. Empecé trabajando en la parte clínica y me empezaron a caer deportistas. Principalmente tenistas y golfistas. Y ahí empezó la carrera, hace ya 22 años.


- ¿Es relevante el trabajo en equipo?
 - El trabajo en equipo involucra la pertenencia a un grupo o la referencia a un grupo. Y dentro de un grupo está el capitán como líder, que tiene un montón de características muy peculiares, una de ellas es el carisma, que es el conjunto de propiedades que tiene la persona para poder liderar. No todos pueden liderar. Tenés muchos tipos de líderes: político, religioso y social y además, tenés el líder autoritario, el paternalista, el democrático y el líder laissez faire - que dice: “hagan lo que quieran” - . Evidentemente debe haber una situación de democracia pero de cierto autoritarismo, relativamente paternal en el entrenador, pero con mucha más fuerza en el capitán del equipo.


- ¿Ves alguien así en el fútbol?
- Un líder, para mí, de características muy pero muy peculiares, es Pupi Zanetti. Tiene una excelente familia, tiene excelentes amigos, es un buen tipo, tiene una fundación importante, tiene hijos que lo siguen y es una persona sana. ¿Has visto alguna vez un conflicto donde esté involucrado el Pupi Zanetti? Nunca. Es un tipo mayor para el fútbol pero sigue jugando y da un modelo psico-social importante para los más jóvenes. Hay que tener en cuenta que pertenece al Inter de Italia y allá se preserva mucho más a las figuras. 

- ¿Siempre trabajas con los mismos deportistas?
- Algunos tenistas vuelven seguido. Ahora sigo trabajando con tenistas y golfistas - que son de los más neuróticos y obsesivos que hay - , con un futbolista, una chica que hace patín y un chico que recién comienza con natación.

- Le das una gran importancia a la “imaginación” del deportista a la hora de desarrollarse en su disciplina…
- Todos tenemos imaginación. La imaginación vinculada al deporte, previamente tiene que estar vinculada al juego. Pero no es una imaginación cualquiera, hay varios métodos para trabajarla. La repetición es importante pero a cada repetición debo agregarle una imagen positiva. Me ha pasado a mí, yo estaba esquiando, solo, en la montaña, el sol ya se había puesto y había bastante viento y bastó con que diga: “¿y si me llego a caer acá que hago?”, y me caí. A partir de ahí hay que tranquilizarse, respirar y saber los movimientos que tenés que hacer. Saber para donde tenés que ir, como moverte. Cuando te caes del caballo, volvéte a subir. En cualquier deporte es exactamente lo mismo. A menos que te lesiones. Hay gente que tiene una capacidad de lesionarse constantemente porque está obrando en contra de su propio placer en el deporte, sucede a menudo.


- Cuando decís “obrando en contra de su propio placer”, se me viene a la cabeza Gastón Gaudio…
- Si señor, es un caso típico. El caso de Coria también. Sucede porque se interpone un factor neurótico. Basta con que vos digas que no podes o que no llegas y no vas a poder ni llegar, porque la mente maneja todo. Si estas de mal humor, caminá unos 10 minutos respirando bien y tu mal humor comienza a desaparecer de a poco. Básicamente porque la mente genera endorfinas y junto con un mecanismo metabólico importante te instala en un momento de placer que se pierde por las cosas de la vida cotidiana.


- ¿Qué tan importante crees que es la cabeza de un deportista a la hora de ejercer su actividad?
- Imaginate que tu cuerpo sin cabeza no sería nada. Por lo tanto hay una correlación. La persona humana está integrada por niveles físicos, químicos, biológicos, psicológicos, sociales, ético-morales y espirituales. El deporte recorre todo eso. Cuando vos hablas de psicología del deporte estás hablando de funciones mentales aplicadas al deporte. Cuando están inhibidas algunas de esas funciones por un trastorno neurótico o algún episodio que está perjudicando el rendimiento de la persona se inhiben las funciones características del deporte, más allá de lo técnico. 



- ¿Las fuerzas externas (familia, problemas personales, simpatizantes, hinchas) influyen en el rendimiento?
- A eso se le llama presiones. Hay diferentes tipos de presiones: tenés la presión del grupo, la presión del Coach, la presión de la institución, la presión de los familiares, de los amigos y, si agarras el fútbol, la presión de todo un estadio, de todos los hinchas y los fanáticos - son cosas diferentes - , la presión de la violencia en el deporte, la presión de los rivales y la presión de los medios. Hay deportistas que son más reactivos a un tipo de presión y otros a otro tipo de presión. Pero aparte esta una de las presiones naturales del ser humano que es la autocompetencia. Por ejemplo: en salto en alto, a veces cuando llegas a tu hándicap más alto, a tu marca mayor y a los dos meses saltas 3 centímetros más, evidentemente es una gloria porque ya te autosuperaste. Entonces tenés un concepto de autocompetencia. 

- Ya que hablamos del fútbol, no se sabe mucho de inclusión de psicólogos en equipos o planteles...
- Acá en Argentina no, pero en Inglaterra si, en Alemania y Holanda también.

- ¿Por qué crees que acá no?
- Es que somos un poco reactivos a la psicología. Primero que acá la psicología en el deporte es bastante novedosa, hubo psicólogos que se ocuparon en forma particular de cada uno de los jugadores pero las instituciones rechazan eso porque les genera un problema de competencia. Dicen: “no, ¿para qué un psicólogo? El psicólogo es de locos.” Y eso no tiene nada que ver, dejémosle la locura para los psiquiatras. Depende de la apertura mental que tenga la institución. Algunos clubes tienen psicólogos pero no lo dicen. Todo equipo tiene que funcionar neuróticamente. Neurótico es que cumple reglas y casualmente el deporte se rige de ellas.

- ¿Crees que un Director Técnico puede ejercer la función de un psicólogo?
- Podría, porque de hecho un director técnico está trabajando con las condiciones cerebrales de un jugador, pero también puede intervenir un psicólogo, que no necesariamente debe hacerlo de forma directa con el jugador sino al lado del coach. No va a competir con él, lo va a complementar en aspectos que el director técnico no va a manejar como la neurosis psíquica, neurosis de acabamiento, depresiones, paranoias. 

- ¿Por qué funciona Messi en el Barcelona y en la Selección no lo hace tan bien?
- Messi sería un buen personaje a ser analizado. Puede que se sienta sapo de otro pozo. El Barcelona es como su casa y se siente contenido y comprendido. Quizás no sienta eso cuando juega para la selección.


- Si un psicólogo se mete en un plantel o un cuerpo técnico. ¿Es preferible trabajar individualmente, grupalmente o ambas cosas?
- Generalmente un psicólogo puede estar en un institución, entrar y salir, pero no pertenecer a la institución, porque sino es una especie de empleado más. El psicólogo tiene que tener un aire. Puede trabajar individualmente cuando hay un problema particular o cuando este problema particular se instala en el equipo va a trabajar con el que lo produce y con el grupo.

- En tu caso, ¿Cuál es el deporte que más te interesa analizar?
- El tenis, porque el fútbol está completamente analizado aparte en este momento está siendo degradado por muchos factores: políticos, económicos, sociales, etc. Entonces pasó a ser un espectáculo nacional. En el tenis, igual que en el rugby y el básquet, se preserva un público diferente que ejerce otro tipo de presión, no tan negativa. Argentina, en general, a preferido el fútbol. En la zona norte, San Isidro, Vicente López, tienen como preferencia el rugby o el tenis. Es decir que tiene que ver con el status de la persona. Cada deporte tiene un status social determinado y se juega en determinados barrios, lugares y espacios. 

- ¿Cómo cambia el comportamiento de la gente que va a ver fútbol a la gente que va a ver tenis, rugby o cualquier otro deporte?
- Lo que pasa es que hay estilos y están enmarcados dentro de las familias. No siempre tiene que ver con el nivel económico o cultural. Hay veces que la misma persona va a ver fútbol y se comporta totalmente distinto a cuando va a ver otro deporte. Yo soy hincha de River y tengo un amigo que es de Boca por llevarle la contra a toda su familia. Muchas veces pasa eso.

AUDIO DE LA ENTREVISTA:

"El Pupi Zanetti como modelo psico-social" - Jorge Garzarelli


"Trabajo individual y grupal" - Jorge Garzarelli


"Diferencia entre el fútbol y otros deportes" - Jorge Garzarelli


"El psicologo y el director tecnico" - Jorge Garzarelli

lunes, 17 de octubre de 2011

Locuras con Razón: Y El Palomo no volvio a abrir sus alas...


Albeiro Usuriaga fue un recordado jugador de futbol colombiano que murió asesinado a balazos en la puerta de su casa, de la ciudad de Cali, el 12 de febrero de 2004. El Palomo era un delantero de una gran calidad técnica y física. Sus mejores rendimientos dentro de un campo de juego los realizó con la camiseta del Club Atletico Independiente. Con los Rojos de Avellaneda ganó el Clausura 1994, la Supercopa 1995 y 1996 y la Recopa de ese mismo año.

Usuriaga había sido amenazado telefónicamente horas antes de ser atacado de trece balazos, según reveló su madre, Esther López Moreno. "Alguien llamó para amenazarlo de muerte. De esa llamada sabe mi hija, pero creo que no le alcanzó a comentar nada a Albeiro", dijo la madre. Dos hombres que se movilizaban en una motocicleta Yamaha RX 115 llegaron al lugar y uno de ellos disparó a quemarropa a Usuriaga, quien recibió trece impactos de fuego calibre 9mm y llegó sin vida a la clínica Carlos Holmes Trujillo.


El ex jugador de la Selección Colombia vió su carrera manchada por actos conflictivos. En 1997, fue suspendido por la Asociacion del Fubtol Argentino, por 2 años, tras haber dado positivo (por cocaína) en el control anti-doping posterior al partido entre Independiente y San Lorenzo de Almagro. En aquella oportunidad su madre, Esther López, dijo que el jugador pensó en suicidarse por esa sanción, a la vez que consideró que en Argentina estaba mejor que en Colombia. En julio de 1999, El Palomo ya había sufrido el asesinato de su mujer. También la balearon.

De larga trayectoria, jugó en los equipos colombianos Deportes Tolima, Cúcuta, Nacional de Medellín, América de Cali, Millonarios y Atlético Bucaramanga en Colombia. En el exterior, además de Independiente de Avellaneda,fue parte de General Paz y All Boys en Argentina; Necaxa de México, Barcelona de Ecuador, Santos de Brasil, Málaga de España, el Sportivo Luqueño de Paraguay, el Carabobo venezolano y el Revolution de Estados Unidos. Ademas, fue pieza clave para que el Nacional de Medellín ganara la Copa Libertadores de América de 1989 y la selección colombiana clasificara al Mundial de 1990, en el cual no participó por decisión del técnico Francisco Maturana.

Algunos goles de El Palomo:



martes, 4 de octubre de 2011

Excesivamente Gascoigne

"Fui un genio porque poca gente hacía con la pelota lo que yo podía hacer". No existe mejor definición para el futbolista inglés que la que el propio Paul John Gascoigne expresó cuando lo compararon con Diego Armando Maradona. Ese mismo hombre que, hoy en día, sigue luchando para recuperarse y salir de su adicción al alcohol y a las drogas. Aquel que vistió 57 veces la camiseta de la Selección de Inglaterra, que marcó goles de antología, pero que también fue protagonista de incidentes y locuras tanto dentro como fuera de la cancha.

“Probablemente va a morir pronto. No creo que sirva de nada ayudarle. Es una pérdida de tiempo. Si pudiera pedir un deseo, desearía que nos dejara”, decía Regan hace poco más de dos año sobre su padre, el futbolista Paul Gascoigne, quien provocó su declive deportivo y arruinó toda su vida a causa del alcohol y las drogas. “Que haya sido un gran jugador – añadía el niño, de tan sólo 12 años – no quiere decir que sea un buen padre”.

Así fue ”Gazza”, un pésimo ejemplo, pero un auténtico genio con la pelota en los pies, un elegante mediocampista de gambeta corta que hacía maravillas en el mano a mano, desde que comenzara su carrera en el Newcastle, el club de su ciudad natal, para quien firmó contrato en 1983, cuando solo tenía 16 años. Pocos años después se convirtió en la gran sorpresa del futbol inglés. Un jugador totalmente diferente.

Uno de los goles más recordados de su carrera lo marcó cuando jugaba en el Tottenham frente al Arsenal inglés, en las semifinales de la Copa de Inglaterra, con el que se metía en la final. Y, como en toda su vida, aquella alegría acabó en desgracia, cuando una rotura de ligamentos lo obligó a alejarse del futbol (por un tiempo), justo cuando estaba por firmar contrato con la Lazio de Italia.

En 1992, el conjunto lacial pagó 5,5 millones de libras por él. La estadía de Gascoigne en Roma no fue menos traumática: más lesiones, abundantes salidas nocturnas, muy mala relación con la prensa… no se pudo ver allí a este genio del fútbol que, en 1996, resurgió en el Glasgow Rangers, donde marcó 19 goles, ganó el título de liga y fue nombrado futbolista del año.

Allí protagonizó una de sus escenas más recordadas, una que conmovió al mundo: el llanto convulsivo que provocó en él la segunda tarjeta amarilla en la semifinal contra Alemania Federal, aquella que le impedía, en el caso de que se hubiera ganado su equipo, cumplir su sueño de jugar un final histórica.

Pero en la historia de “Gazza” aparece un mal que común para muchos futbolistas ingleses: el alcohol. Tony Adams, Paul Merson o Teddy Sheringham son los más reconocidos de una lista que encabezó George Best.

Al dejar el fútbol, en 2004, con el Boston United, fue de mal en peor. En 2008 fue recluido en dos ocasiones, contra su voluntad, conforme a la ley de salud mental de Inglaterra y Gales e ingresado más tarde en el hospital de Faro, en Portugal, por una sobredosis de alcohol y drogas. En estos días se siguen repitiendo sendas problemáticas, conflictos, excesos y disturbios en la vida de Paul Gascoigne, esas acciones que lo alejan cada vez más de la figura en la que se podría haber convertido.

"Gazza", su vida en fotos on PhotoPeach

lunes, 26 de septiembre de 2011

Locuras con Razón: Un futbolista Ultra-politizado

Si hablamos de futbolistas polémicos, no podemos dejar de nombrar al italiano Paolo Di Canio, uno de los niños mimados de la hinchada de la Lazio. Se destacó por su gran calidad técnica pero, más aun, por su reconocida inclinación fascista. Aquel recordado festejo, con la mano derecha en alza (en alusión al régimen liderado por Benito Mussolini), fue una clara muestra de su personalidad.



 La celebración de Di Canio con la camiseta lacial y frente a la Roma (el clásico rival), en la temporada 2004/2005, trajo mucha tela para cortar y lo posicionó en el centro de las críticas. Fue sancionado por La Federación Italiana de Fútbol con una fecha de suspensión y diez mil euros de multa. “El saludo era para mi gente. Con el brazo en alto no quiero incitar a la violencia y mucho menos al odio racial. Soy fascista, no un racista”, dijo, en aquel momento, el italiano.

Amores y odios. No había otra posibilidad. Muchos lo idolatraban, pero tantos otros querían verlo en lo más bajo. De hecho, en la Lazio (el club con el cual debuto en primera) fundó el grupo ultra Irriducibili, de corte neo-fascista. Di Canio exhibe tatuada en el brazo la palabra latina Dux, de la que deriva el adjetivo Duce (Jefe) adoptado por el dictador Mussolini.

Antes de ser futbolista, en plena adolescencia, era él quien ocupaba un hueco entre la facción más dura de los ultras del conjunto romano, adheridos a la extrema derecha. Quizá por eso, el partido ultraderechista Alianza Nacional propuso una colecta entre los aficionados para pagar la sanción que le impuso la federación italiana

miércoles, 24 de agosto de 2011

Futbolistas víctimas del alcohol

El alcoholismo es un problema común en muchos deportistas. Victimas de la rápida obtención de fama, cualquier tropezón les puede provocar una dura caída anímica que, en un gran número de oportunidades, termina siendo ahogada con el consumo en exceso de todo tipo de bebidas. El principal peligro para este tipo de patologías es no reconocer la enfermedad. No asumirla u ocultarla a su círculo más íntimo podría llegar a ser letal. En estos casos, la tendencia a negar el problema lo hace aún peor; el afectado se cierra e impide sistemáticamente la asistencia, agravando su estado.

El goleador brasileño Adriano, jugador de gran físico, vivió en carne propia el infierno tan temido. Sufrió la perdida de su padre, su referente de vida; su animo cayó aún más cuando rompió relaciones con su novia Daniela. Empezó a frecuentar discos, bares, fiestas, bellas mujeres y, sobre todo, mucho alcohol. Tan mal se sintió el ser humano que el ídolo necesitó hacer pública su adicción, lo que implica un paso muy importante para la recuperación; diagnosticado el síntoma, derrotar al enemigo que habita en uno es todo un desafío para el portador. Adriano deberá combatir con entereza su adicción, la lucha es día a día y está prohibido bajar la guardia.

Otro ejemplo es Ariel Ortega, el argentino que pasó por Valencia, Fenerbache, River Plate, entre otros, y actualmente viste los colores de Defensores de Belgrano. El Burrito tiene una familia bien constituida por su esposa y sus hijos; el fútbol y la pelota, le dan alegría y son la razón de ser de su existencia. Aún así, no pudo escapar al estigma del alcoholismo, tal vez por las presiones que soportó desde muy joven (debutó en el club millonario a los diecisiete años) o algún problema no resuelto en su infancia. Lo concreto es que cayó en la tentación, el tratamiento ambulatorio no produjo resultados satisfactorios y se vio obligado a internarse en una clínica privada de Chile. Volvió a su club en busca de contención a nivel humano y profesional. La vuelta a casa para jugar al fútbol es una medicina mágica para muchos enfermos, aunque insuficiente para controlar el trastorno. Su familia será la base para fomentar la recuperación.

Mucho mas atrás en el tiempo, podemos recordar los casos de Garrincha, George Best y tantos otros afectados por problemas similares. Todos ellos tienen una característica común que los une: la pobreza. De origen muy humilde, el fútbol les entregó el pasaporte a la fama y al dinero. No pudieron soportarlo y llegaron a los excesos y al descontrol. Limitados culturalmente por carencias de base, la prematura idolatría y la “soledad de los triunfadores” los superó. Sus adicciones operaron como una forma de escape, pidieron ayuda a gritos y nadie los escuchó: fueron parte de los marginados del fútbol.

Manuel Francisco dos Santos, más conocido como Garrincha, nació un 28 de octubre de 1933 en Pau Grande, a setenta kilómetros de Río de Janeiro, Brasil. El carioca, de familia muy humilde, pasó su juventud entre sus tres pasiones: el fútbol, la pesca y las mujeres. Lo periodistas del momento lo apodaban el ángel de las piernas torcidas. La causa de su problema en las extremidades inferiores fue una poliomielitis infantil mal curada. Mané no pudo gambetear una herencia familiar: el consumo -desde muy chico- de una bebida alcohólica llamada cachimbo, mezcla de cachaca con miel de abejas y canela en pan. El tabaquismo fue otra de sus adicciones; fumaba con naturalidad desde los diez años, vicio que lo acompañó en sus jornadas de gloria y hasta su temprana desaparición. Debutó profesionalmente en Botafogo, club con el que alcanzó el status de estrella mundial. El autor Ruy Castro escribió su autobiografía, titulada “Estrella solitaria. Un brasileño llamado Garrincha”, que también fue llevada al cine por Milton Alencar Jr. Sus últimos años los padeció encerrado en un sótano con una patología de delirium tremens derivada del exceso de ron. Murió el 20 de enero de 1983 por un síndrome alcohólico.

George Best, célebre jugador irlandés del Manchester United, fue uno de los míticos ídolos pop del fútbol británico. Falleció el 25 de noviembre de 2005, como resultado de una infección pulmonar y un fallo multiorgánico. El Quinto Beatle sustentó su fama tanto en su exquisito fútbol como en sus noches de locura. Con anécdotas de todo tipo. Adicto al sexo y al alcohol. Sus originales frases marcaron una época. Así, comentó: “En 1969 dejé las mujeres y el alcohol; fueron los peores veinte minutos de mi vida”. Otra de sus recordadas citas fue: “He gastado mucho dinero en mujeres, coches y alcohol, el resto lo he despilfarrado”. La fábula dice que tuvo dos hígados y que se pulió el segundo. Best fue, además de un notable futbolista, un paradigma de la sociedad inglesa de los años 70.