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miércoles, 30 de noviembre de 2011

“La parte psicológica es un 70% de la preparación en deportes individuales”

Javier Viglizzo es Preparador Físico del Comité Olímpico Argentino. Además, es Profesor de Educación Física recibido en la Universidad de Córdoba. La mayor parte de su trabajo la realiza en Santa Rosa (La Pampa), su ciudad natal.

- ¿Cómo empezaste con el deporte y como es tu trabajo?
- Tengo una experiencia deportiva que considero importante para lo que es el ámbito de la provincia de La Pampa ya que tengo la posibilidad de entrenar a deportistas de primera línea de nuestra región. La mayor parte de los deportistas que he entrenado, hasta ahora, han sido de deportes de carácter individual. Aunque también he trabajado en deportes grupales. Pero principalmente me dedico al boxeo, al golf, entre otros. Los deportes grupales los he trabajado siempre en forma individual. En el caso del softball entrené personas para un puesto específico: pitcher.

- En la preparación física de los deportistas en disciplinas individuales, ¿crees que es importante la psicología deportiva?
- Personalmente estoy muy convencido de que la psicología es casi un 70 % de la preparación en este tipo de deportes. El hecho de estar solo ante una situación de estrés que implica el deporte necesita de un grado de concentración muy alto, de una fortaleza interna mayor que en los deportes grupales para afrontar las derrotas y también saber ubicarse o estar bien preparado cuando llegan los momentos de triunfos. Considero que es muy importante el aporte que la psicología del deporte puede hacer en este caso.

- ¿Qué puntos consideras fundamentales para trabajar?
- Como te decía, las frustraciones se sufren mucho más, las victorias se disfrutan en soledad. Generalmente los deportistas viajan solos afuera, a veces hasta ni siquiera con un entrenador.

- ¿Un entrenador podría ocupar el lugar del psicólogo?
- Los entrenadores no saben cómo responder ante esas situaciones. Creo que la preparación mental, la motivación, las expectativas y cómo trabajar todo eso son cosas muy importantes en las que debe estar involucrado un psicólogo que se dedique al ámbito deportivo. Considero que los procesos previos para trabajar con la motivación y con la ansiedad también influyen directamente sobre la preparación del deportista. Sobre la preparación física, sobre la preparación técnica, sobre las lesiones.

- ¿Recordás algún caso puntual?
- Me ha pasado de tener que estar entrenando a boxeadores previo a una competencia por el título del mundo y no sentían dolor, ni cansancio, ni fatiga… Y, al final, la pelea por un motivo “x” se caía y automáticamente se lesionaban. Entonces al no tener un psicólogo que esté trabajando con ellos, se hacía difícil saber cómo afrontar esta realidad. Por eso, creo que la mayoría de las veces he optado por aconsejarles que tengan un psicólogo personal. Tener en cuenta que si ganan no son los mejores del mundo y si pierden no son los peores. Si bien la vida de ellos pasa por ese lado, sobre todo con los deportistas más chicos. Pero deben saber dónde están parados y cómo afrontar cada una de las situaciones que se les van planteando. Uno como preparador físico o entrenador muchas veces tiene o entiende qué le puede decir pero sabe y conoce sus propias limitaciones, entonces creo que el psicólogo es fundamental en este proceso de trabajo.

- ¿Cuál es tu visión acerca de la preparación de los deportistas?
- Considero que el abordaje del deportista debe ser multidisciplinario. Todas las ciencias puedan aportar algo al deportista. Todo es significativo para los procesos del entrenamiento. Y ese abordaje, además de ser multidisciplinario, tiene que ser interdisciplinario que es sumamente importante para el desarrollo del individuo. Es un poco difícil hacerle entender a los deportistas la importancia que tiene la psicología del deporte o las ciencias. Es difícil hacerles entender la importancia de contar con un médico, con un kinesiólogo, con un preparador físico o con un nutricionista hasta que trabajan en ellos y sienten que realmente obtienen un resultado beneficioso para los aspectos deportivos, mentales y físicos.

- Hace poco más de un año se realizó en tu ciudad la primer Clínica de Hockey, ¿cómo fue la experiencia?
- La idea era hacer cosas novedosas, basadas en el fútbol y el hockey, para que todo lo que se haga en el Club (La Barranca) sume para su crecimiento. Lo importante es que sirva para el crecimiento del deporte de la provincia de La Pampa. Partiendo de esto surgió la idea de organizar una clínica de hockey que nunca se había hecho ni en Santa Rosa ni en la provincia, a través del aporte de dos jugadoras de élite del seleccionado argentino, como son Jorgelina Rimoldi y Mariné Russo. Pero no nos alcanzaba sólo con hacer una clínica de este estilo, nosotros queríamos dar un salto de calidad entonces planteamos la posibilidad de decir que a la parte deportiva, técnica, táctica y estratégica del hockey, debíamos sumarle los campos de psicología del deporte, nutrición y preparación física.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La persona detrás del futbolista

La labor de los psicólogos en los planteles de fútbol amateur o juvenil está totalmente documentada e instalada. No pasa lo mismo con el fútbol de alto nivel. La profesionalización de este deporte ha llegado a niveles en los que es necesaria la intervención de algunas ciencias, desde la nutrición hasta la educación física, la antropometría, la medicina y otras, se acercaron no sólo para mejorar esto que desde un tiempo a esta parte se ha convertido en un gran negocio, sino también para cuidar a los jugadores y brindar un poco de bienestar en el medio de algo que cada día se parece más a una selva.

Infinidad de veces, sobre todo en los últimos años, se ha escuchado por todos los rincones del ambiente futbolístico: “Messi no es el mismo en la Selección Argentina que en el Barcelona”. La mayoría de los periodistas especializados en el fútbol de alto rendimiento y, como consecuencia, la gente que consume todo lo relacionado con este deporte repiten esa frase cada vez que Lionel Messi se calza la celeste y blanca. De esta forma se inicia una lista de odiosas comparaciones relacionadas con el actual crack argentino. A partir de allí, no tardan en llegar las críticas y, en algunos casos, la falta de respeto para con el jugador, que más allá de eso, es una persona como lo somos todos nosotros. “Lio es el mejor jugador del mundo”, se llenan la boca y a los 15 minutos llegan los insultos. Esto no representa a todos, pero sí a una gran mayoría. Creen que es el salvador pero se olvidan que detrás de la estrella hay un ser humano con una historia de vida un tanto compleja, con presiones, con mucho estrés y que carga con una gran responsabilidad sobre su espalda.


Técnicamente, el estrés (stress) es un fenómeno que se presenta cuando las demandas de la vida se perciben demasiado difíciles. La persona se siente ansiosa y tensa. Diversidad de hechos que generen emociones, pueden causarlo. Éstas pueden ser positivas (salir campeón, ganar un partido, tener un buen rendimiento) o negativas (perder un partido, no rendir al nivel esperado, sufrir lesiones). Lionel Messi vive en Barcelona hace ya más de 10 años. Es su lugar en el mundo. En ese club logró sobreponerse a sus problemas de crecimiento. Esa institución se hizo cargo de su tratamiento hormonal luego de no haber encontrado respaldo en clubes argentinos como Newell´s Old Boys (de Rosario, su ciudad natal) y River Plate. La niñez no fue nada sencilla para el, hoy, astro futbolístico. “En Rosario, yo vivía como un chico normal. Nunca me sentí menos que nadie entre mis amigos del barrio, a pesar de mi pequeña estatura. Pero cuando vi a mis padres llorar por lo que habían dicho los médicos, entendí que algo malo pasaba con mi cuerpo”, le contó, en mayo de 2010, Messi al diario La Nación.
Es necesario tomar en cuenta ésta y muchas otras situaciones a la hora de juzgar a un deportista. Se destaca el caso de La Pulga por ser reconocido mundialmente pero, en mayor o menor medida, sucede lo mismo con muchísimos otros futbolistas que semana tras semana son puestos en un pedestal y, de un momento a otro, son arrojados a los lugares más profundos. Hay que dar mayor difusión a estos aspectos. No a contar intimidades sobre los protagonistas, sino a demostrar que antes y después de cada partido tienen una vida con cosas buenas y malas que pueden repercutir de forma positiva o negativa en su rendimiento dentro del campo de juego.