martes, 1 de noviembre de 2011

Lo importante de plantearse objetivos. "No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige"

El no tener un objetivo claro desorienta. Poder llevar a cabo una planificación representa la razón por la que se hace válido el esfuerzo diario, es decir, representa el resultado del esfuerzo. Es el fin, hacia donde me dirijo, por qué hago lo que estoy haciendo. Regula, mejora y fortalece la motivación.

Si hablamos sobre el deporte, específicamente, el de alta competencia podemos notar que los objetivos están establecidos, principalmente, en los deportes de grupo. Al hablar de disciplinas profesionalizadas como el fútbol, el básquet o el rugby, el planteamiento de metas esta a cargo del líder o guía del plantel. Generalmente, ese rol es ocupado por el director técnico, el manager y/o también, el capitán del equipo.

Entra en juego un aspecto fundamental en los deportes que son de conjunto: el liderazgo. A partir de ahí el líder puede elegir ciertos objetivos a seguir, es decir, para donde les será favorable el viento. Aunque no se sepa si esa es la meta correcta que los llevará al éxito, los miembros del equipo deben seguir ciegamente ese objetivo, tirar todos para el mismo lado y dejar a un costado las ideas personales para convertirlas en ideas de equipo.

Distinto es el caso de las discplinas individuales. Aquí el protagonista es el único que toma la decisión final de “hacia donde dirigirse”. Mas alla de esto, la competitividad a llevado a que cada deportista este apoyado y sustentado por un grupo de personas que tienen el afán de que ese jugador obtenga el éxito, el cual llevará al triunfo a ellos mismos.

Los objetivos se pueden planificar tanto para el entrenamiento como para la competencia. Los mismos deben ser charlados con el entrenador, con el psicólogo, para lograr un plan de trabajo progresivo, adaptado a las capacidades del jugador y muchas veces a recuperar la confianza. Dependen de nosotros, de cuanto estamos poniendo para lograrlo. ¿Se puede un sueño convertir en objetivo? Maradona a los 14 años dijo: “Mis sueños son dos: jugar en el mundial y salir campeón.” ¿Posible? Hay que luchar hasta lograr el máximo.

lunes, 31 de octubre de 2011

La decisión del técnico llevó a que Pizarro sea figura

David Pizarro y Vincenzo Montella (DT de Roma)
"Estuve dos días intentado convencerlo. Él no quería jugar, pero lo obligué", confesó Vincenzo Montella, que debutó aquel 23 de Febrero de 2011 como Director Técnico de Roma con triunfo por 1-0 ante Bologna, sobre el volante chileno David Pizarro. La decisión del técnico fue fundamental. Su rol de líder y mandamás debe ser aplicado con total seguridad, más aun, en situaciones que involucran dudas del protagonista ante problemas físicos que repercuten en su mente y, consecuentemente, en su rendimiento.

Pizarro, que terminó siendo una de las figuras del partido, volvió a jugar después de mucho tiempo ausente por una dolencia en una rodilla por la que se sometió a un tratamiento en Chile. Esa decisión del volante chileno fue la que lo enfrentó con Claudio Ranieri, quien renunció a la conducción de la Roma tras la derrota por 4-3 ante Génova en un partido que su equipo ganaba por 3-0. . Este tipo de lesiones suelen causar bajones o, en casos extremos, síntomas de depresión en ciertos jugadores.

Pizarro, en cancha.
A pesar de ese enfrentamiento, Ranieri anticipaba el regreso de Pizarro como titular ante Parma, en la próxima fecha, pero Montella, que lo reemplazó en el cargo, decidió que el chileno jugase antes frente a Bologna, en un duelo postergado por nieve.
Montella en el banco de Roma
"Me hacía falta y desde que asumí le dije que no me importaba si tenía dos o tres entrenamientos solamente. En algunas ocasiones hay que jugar aunque no se esté al 100 por ciento. Finalmente, Pizarro aceptó mis razones y jugó", comentó el DT, en una clara muestra de la confianza que le otorgó al chileno para que pueda retornar a las canchas con total seguridad de sí mismo.

"Soy una persona fría y por eso todo lo que me tocó vivir en estos dos días lo encaré de ese modo. Eso sí, no pude contener la emoción cuando el árbitro pitó hoy el final del partido", confesó Montella.

Locuras con Razón: Voló de palo a palo pero no pudo volver a levantarse

Robert Enke en la Seleccion de Alemania
Entre los suicidios más impactantes de los últimos años del fútbol mundial está el del arquero alemán Robert Enke. Destruido anímicamente, se tiró a las vías del tren. Estaba llamado a jugar la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. Los psicólogos hablaron de una extrema presión competitiva. No soportaba las derrotas y cada gol recibido era un golpe letal.

Enke, quien defendió el arco de Benfica y Barcelona, entre otros, y que fue ocho veces internacional con Alemania, no logró sobreponerse a la pérdida de su hija (Lara) y decidió abandonarlo todo a los 32 años. Así, el 10 de noviembre del 2009, Enke se dejo embestir por un tren. Su muerte causó conmoción tanto en su país como en el resto del planeta.
Enke y su hija Lara
"En general, la presión y el estrés son el desencadenante de la depresión. Por un lado esta la presión externa y por otro las grandes expectativas con respecto a uno mismo", explicaba el profesor Götz Mundle, especializado en la depresión y en el llamado 'síndrome del trabajador quemado'. Robert nunca quiso que sus depresiones se conocieran. Su mujer y él adoptaron a otra niña, Leila. La seguridad del portero había aumentado, pero su paranoia encontró otra salida: temía que se conociera su estado depresivo y le quitaran la custodia de su hija. Obviamente se trataba de una fantasía autodestructiva.
Enke con su mujer (Teresa) y su hija Leila
"Hace seis meses, Robert volvió a mi consultorio. Estaba sufriendo otra vez fases depresivas que incluso llegaron a apartarlo de algunos entrenamientos", había dicho Valentín Markser, su psiquiatra personal. En una carta de despedida, según Markser, el jugador pidió disculpas a su familia y a quienes habían tratado su enfermedad por haberles ocultado en los últimos días su verdadero estado para poder adelantar sus planes de suicidio. "Incluso el día del suicidio me llamó y me aseguró que estaba mejor", dijo Markser.

Teresa Enke señaló además que la muerte de Lara los había unido mucho y que por eso ella había creído que otra vez podría ayudar a su marido a salir adelante. "Nos teníamos a nosotros, él tenía el fútbol y teníamos a Leila", dijo la viuda. "Traté de estar a su lado, al final iba con él a los entrenamientos. Creía que con amor podíamos superarlo todo", agregó.

Cientos de fans dejaron flores y velas en conmemoración al arquero  en la entrada del AWD-Arena, donde el Hannover 96 actúa de local. Los equipos en que jugó el alemán realizaron sentidos homenajes en sus partidos.
Funeral de Robert Enke

lunes, 24 de octubre de 2011

Biagioli finalizó en el primer lugar en aguas abiertas

Cecilia Biagioli muestra su medalla dorada
 La cordobesa Cecilia Biagioli (26 años) obtuvo la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Guadalajara para dejar atrás el mal trago de las Olimpiadas de Beijing 2008, donde participó en los 400 y 800 metros libre sin poder avanzar a la final. Hoy, en las aguas abiertas, la historia dio un vuelco de 180º y tanto ella como su entrenador, su hermano Claudio Biagioli, lo celebran.

Luego de aquella mala experiencia, Biagioli estaba decidida a dejar de nadar. Su familia no lo permitió y la impulsó a seguir adelante. Así, con la ayuda de su hermano, logró cambiar de parecer y de hábitat: comenzó a nadar en aguas abiertas, la disciplina que, en Puerto Vallarta, le permitió colgarse su primera medalla dorada.

Biagiolo en aguas abiertas
 “Venía dispuesta a estar lo más cerca del podio, quería tener una medalla sea del color que fuera. Dios me dio la posibilidad de tener la de oro y estoy muy contenta. Tener la plaza para Londres es también para mi un logro muy importante. Ahora quiero seguir luchando para estar lo más arriba posible y cerca del número 1”, declaró la campeona panamericana.

Este caso es un claro ejemplo de la desmotivación que sufren los deportistas a la hora de no obtener el resultado buscado. Sin embargo, es importante la energía positiva impuesta por los factores externos que rodean al deportista (su familia y, particularmente, su hermano). Una vez que la persona está fuerte, debe empezar desde cero. Y, premios como el que consiguió Cecilia, son fundamentales para generar ganas de seguir adelante y autosuperarse.

Locuras con Razón: Un Turco al borde de la muerte

Claudio “Turco” Garcia, no es un deportista de la jerarquía de los que integraron la sección hasta el momento (Gaston Gaudio, Michael Phelps y Paolo Di Canio), pero no tiene nada que envidiarles a la hora de hablar de locuras, rarezas o excesos. El Turco es un ex jugador del fútbol argentino que vistió las camisetas de Huracán, Vélez y Racing, entre otros. Además de dejar una cuota goleadora en cada uno de los nueve clubes donde jugó, también dejó muchas historias que sobrepasan el ámbito profesional.

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Su segundo ciclo en Huracán (Argentina)
En una entrevista al Grafico, Garcia supo confesar: “Yo no estoy muerto porque Dios es grande. Por la falopa, que llegué a tomar 10 gramos de cocaína por día. Por la moto, que la puse a 280 por hora. Y lo mismo si no hubiera sido jugador de fútbol, me habría quedado viviendo en Lugano y quizás era un delincuente y moría en un enfrentamiento con la policía.”. En esa frase se resume el modo de vida de una persona que siempre fue más allá de los límites.
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Su paso por el Olympique de Lyon (Francia)
Incluso su ídolo, Houseman, era un gran jugador que al igual que él, tuvo grandes problemas de adicción (alcohol). “El Loco (Houseman) era mi ídolo. Siempre jugué con las medias bajas y caminaba como él. Se lo dije ya de grande. El chupi, por suerte, no lo agarré. Bueno, si agarraba todo hubiera sido un Drugstore: abierto las 24 horas y con todos los productos. Siempre fui hincha de Huracán.”
En 2008, tuvo una intervención medica para poder alejarse definitivamente de las drogas. Claudio lo describe con lujo de detalles: “A mí me dieron como 200 aplicaciones con laser en tres días. Te lo ponen en la nariz, no sentís los conductos. El láser apaga la bombita que te pide y te pide. Me quedé dormido y empecé a roncar. Llevaba más de una hora sin consumir. ¿Sabés lo que significaba para mí una hora sin consumir? Un logro tremendo, porque antes, cada 15 minutos tenía que tomar un poquito. Me aplicaron el láser y me hicieron antidoping. Meaba y me daba positivo. Tres días seguidos me dio positivo por toda la merca que tenía en el cuerpo. El cuarto día, el tordo me dio el diploma. “Ya no tenés más cocaína en tu sangre”, me dijo. Ahí me volví a Venado. Yo le tenía miedo a lo nuevo, y hoy disfruto. No lo puedo creer. Se podría decir que no me costó dejar la droga, aunque en realidad me costó 20 años tomar la decisión. En el medio también tuve apoyo psicológico y una medicación que tomo todos los días para la abstinencia y un antidepresivo.”

jueves, 20 de octubre de 2011

“El Pupi Zanetti es un modelo psico-social importante para los deportistas más jóvenes”

Jorge Garzarelli, uno de los psicólogos deportivos más importantes del país, desglosa sus conocimientos y destaca la importancia del seguimiento analítico de los protagonistas. Es profesor de psicología en la Universidad de El Salvador y se especializa en el tratamiento del deporte desde hace veintidós años.


- ¿Qué te llevó a especializarte en psicología del deporte?
- Hacer deporte desde chico. Ski, porque mi familia es del sur. Y, después, como vivíamos cerca del río, remo, natación y luego, buceo. Ahora, con mis 69 años, corro y voy al gimnasio.

- ¿Cómo se te dio por aplicar la psicología en el deporte y como lo hiciste?
- Al ser psicólogo tenés varios campos: el campo clínico, el campo laboral y muchos otros. Empecé trabajando en la parte clínica y me empezaron a caer deportistas. Principalmente tenistas y golfistas. Y ahí empezó la carrera, hace ya 22 años.


- ¿Es relevante el trabajo en equipo?
 - El trabajo en equipo involucra la pertenencia a un grupo o la referencia a un grupo. Y dentro de un grupo está el capitán como líder, que tiene un montón de características muy peculiares, una de ellas es el carisma, que es el conjunto de propiedades que tiene la persona para poder liderar. No todos pueden liderar. Tenés muchos tipos de líderes: político, religioso y social y además, tenés el líder autoritario, el paternalista, el democrático y el líder laissez faire - que dice: “hagan lo que quieran” - . Evidentemente debe haber una situación de democracia pero de cierto autoritarismo, relativamente paternal en el entrenador, pero con mucha más fuerza en el capitán del equipo.


- ¿Ves alguien así en el fútbol?
- Un líder, para mí, de características muy pero muy peculiares, es Pupi Zanetti. Tiene una excelente familia, tiene excelentes amigos, es un buen tipo, tiene una fundación importante, tiene hijos que lo siguen y es una persona sana. ¿Has visto alguna vez un conflicto donde esté involucrado el Pupi Zanetti? Nunca. Es un tipo mayor para el fútbol pero sigue jugando y da un modelo psico-social importante para los más jóvenes. Hay que tener en cuenta que pertenece al Inter de Italia y allá se preserva mucho más a las figuras. 

- ¿Siempre trabajas con los mismos deportistas?
- Algunos tenistas vuelven seguido. Ahora sigo trabajando con tenistas y golfistas - que son de los más neuróticos y obsesivos que hay - , con un futbolista, una chica que hace patín y un chico que recién comienza con natación.

- Le das una gran importancia a la “imaginación” del deportista a la hora de desarrollarse en su disciplina…
- Todos tenemos imaginación. La imaginación vinculada al deporte, previamente tiene que estar vinculada al juego. Pero no es una imaginación cualquiera, hay varios métodos para trabajarla. La repetición es importante pero a cada repetición debo agregarle una imagen positiva. Me ha pasado a mí, yo estaba esquiando, solo, en la montaña, el sol ya se había puesto y había bastante viento y bastó con que diga: “¿y si me llego a caer acá que hago?”, y me caí. A partir de ahí hay que tranquilizarse, respirar y saber los movimientos que tenés que hacer. Saber para donde tenés que ir, como moverte. Cuando te caes del caballo, volvéte a subir. En cualquier deporte es exactamente lo mismo. A menos que te lesiones. Hay gente que tiene una capacidad de lesionarse constantemente porque está obrando en contra de su propio placer en el deporte, sucede a menudo.


- Cuando decís “obrando en contra de su propio placer”, se me viene a la cabeza Gastón Gaudio…
- Si señor, es un caso típico. El caso de Coria también. Sucede porque se interpone un factor neurótico. Basta con que vos digas que no podes o que no llegas y no vas a poder ni llegar, porque la mente maneja todo. Si estas de mal humor, caminá unos 10 minutos respirando bien y tu mal humor comienza a desaparecer de a poco. Básicamente porque la mente genera endorfinas y junto con un mecanismo metabólico importante te instala en un momento de placer que se pierde por las cosas de la vida cotidiana.


- ¿Qué tan importante crees que es la cabeza de un deportista a la hora de ejercer su actividad?
- Imaginate que tu cuerpo sin cabeza no sería nada. Por lo tanto hay una correlación. La persona humana está integrada por niveles físicos, químicos, biológicos, psicológicos, sociales, ético-morales y espirituales. El deporte recorre todo eso. Cuando vos hablas de psicología del deporte estás hablando de funciones mentales aplicadas al deporte. Cuando están inhibidas algunas de esas funciones por un trastorno neurótico o algún episodio que está perjudicando el rendimiento de la persona se inhiben las funciones características del deporte, más allá de lo técnico. 



- ¿Las fuerzas externas (familia, problemas personales, simpatizantes, hinchas) influyen en el rendimiento?
- A eso se le llama presiones. Hay diferentes tipos de presiones: tenés la presión del grupo, la presión del Coach, la presión de la institución, la presión de los familiares, de los amigos y, si agarras el fútbol, la presión de todo un estadio, de todos los hinchas y los fanáticos - son cosas diferentes - , la presión de la violencia en el deporte, la presión de los rivales y la presión de los medios. Hay deportistas que son más reactivos a un tipo de presión y otros a otro tipo de presión. Pero aparte esta una de las presiones naturales del ser humano que es la autocompetencia. Por ejemplo: en salto en alto, a veces cuando llegas a tu hándicap más alto, a tu marca mayor y a los dos meses saltas 3 centímetros más, evidentemente es una gloria porque ya te autosuperaste. Entonces tenés un concepto de autocompetencia. 

- Ya que hablamos del fútbol, no se sabe mucho de inclusión de psicólogos en equipos o planteles...
- Acá en Argentina no, pero en Inglaterra si, en Alemania y Holanda también.

- ¿Por qué crees que acá no?
- Es que somos un poco reactivos a la psicología. Primero que acá la psicología en el deporte es bastante novedosa, hubo psicólogos que se ocuparon en forma particular de cada uno de los jugadores pero las instituciones rechazan eso porque les genera un problema de competencia. Dicen: “no, ¿para qué un psicólogo? El psicólogo es de locos.” Y eso no tiene nada que ver, dejémosle la locura para los psiquiatras. Depende de la apertura mental que tenga la institución. Algunos clubes tienen psicólogos pero no lo dicen. Todo equipo tiene que funcionar neuróticamente. Neurótico es que cumple reglas y casualmente el deporte se rige de ellas.

- ¿Crees que un Director Técnico puede ejercer la función de un psicólogo?
- Podría, porque de hecho un director técnico está trabajando con las condiciones cerebrales de un jugador, pero también puede intervenir un psicólogo, que no necesariamente debe hacerlo de forma directa con el jugador sino al lado del coach. No va a competir con él, lo va a complementar en aspectos que el director técnico no va a manejar como la neurosis psíquica, neurosis de acabamiento, depresiones, paranoias. 

- ¿Por qué funciona Messi en el Barcelona y en la Selección no lo hace tan bien?
- Messi sería un buen personaje a ser analizado. Puede que se sienta sapo de otro pozo. El Barcelona es como su casa y se siente contenido y comprendido. Quizás no sienta eso cuando juega para la selección.


- Si un psicólogo se mete en un plantel o un cuerpo técnico. ¿Es preferible trabajar individualmente, grupalmente o ambas cosas?
- Generalmente un psicólogo puede estar en un institución, entrar y salir, pero no pertenecer a la institución, porque sino es una especie de empleado más. El psicólogo tiene que tener un aire. Puede trabajar individualmente cuando hay un problema particular o cuando este problema particular se instala en el equipo va a trabajar con el que lo produce y con el grupo.

- En tu caso, ¿Cuál es el deporte que más te interesa analizar?
- El tenis, porque el fútbol está completamente analizado aparte en este momento está siendo degradado por muchos factores: políticos, económicos, sociales, etc. Entonces pasó a ser un espectáculo nacional. En el tenis, igual que en el rugby y el básquet, se preserva un público diferente que ejerce otro tipo de presión, no tan negativa. Argentina, en general, a preferido el fútbol. En la zona norte, San Isidro, Vicente López, tienen como preferencia el rugby o el tenis. Es decir que tiene que ver con el status de la persona. Cada deporte tiene un status social determinado y se juega en determinados barrios, lugares y espacios. 

- ¿Cómo cambia el comportamiento de la gente que va a ver fútbol a la gente que va a ver tenis, rugby o cualquier otro deporte?
- Lo que pasa es que hay estilos y están enmarcados dentro de las familias. No siempre tiene que ver con el nivel económico o cultural. Hay veces que la misma persona va a ver fútbol y se comporta totalmente distinto a cuando va a ver otro deporte. Yo soy hincha de River y tengo un amigo que es de Boca por llevarle la contra a toda su familia. Muchas veces pasa eso.

AUDIO DE LA ENTREVISTA:

"El Pupi Zanetti como modelo psico-social" - Jorge Garzarelli


"Trabajo individual y grupal" - Jorge Garzarelli


"Diferencia entre el fútbol y otros deportes" - Jorge Garzarelli


"El psicologo y el director tecnico" - Jorge Garzarelli

lunes, 17 de octubre de 2011

Locuras con Razón: Empezó con un sueño que terminó en pesadilla


Mirko Saric nació el día 6 de junio del año 1978, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Sus padres eran de origen croata. El era un futbolista de 21 años que un mediodía de abril del año 2000, decidió quitarse la vida. Su caso impactó a toda la Argentina, por la manera en que se suicidió (se ahorcó con una sabana), porque jugaba la Primera Divisioón del fútbol argentino (San Lorenzo de Almagro) y además, había sido parte de la Selección Juvenil.

Mirko era un adolescente que vivía con su familia de origen. En aquel momento estaba lesionado gravemente. Había sido operado en enero y tenía una de las lesiónes más complicadas e inciertas que puede tener un futbolista (rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla). Entre 6 y 8 meses para volver a jugar, con suerte. En general, el lesionado se siente excluído y puede caer en una severa depresión: "pensé que tenía que largar todo" había confesado luego de la lesión. Un jugador en esa situación, además, convive con la incertidumbre de su futuro. Eso era terrible para un chico que ya había jugado 52 partidos en Primera, había sido “bajado” a Tercera y que llegó a valer alrededor de 10 millones de dólares. El lesionado siente una gran percepción de fracaso, una gran indefensión, una baja de la autoestima, una gran auto-culpa y autoreproches que lo llevan al desánimo más absoluto.


Los que lo conocían decían que tenia una personalidad débil, frágil, con muchos altibajos en su ánimo, sensible. En una palabra, lejos de la fortaleza psíquica necesaria para sobrevivir en este deporte. A todo esto hay que sumarle las terribles presiones del entorno (periodistas, representante, familia – conflictiva- , público, sponsors, etc.), la salvaje competitividad con los compañeros por un lugar, el ser futbolista y no estar preparado para otra cosa

Este chico les recordó a todos, trágicamente, que detrás del futbolista "mercantilizado" y "robotizado", se esconde nada menos que un ser-humano.